Noviembre de 2026 es el momento de la XXX Cumbre Iberoamericana de Madrid, un encuentro cuya aspiración es la construcción de una Comunidad Iberoamericana más fuerte y con mayor proyección. En un presente internacional marcado por la fragmentación y la polarización, España asume por cuarta vez la celebración de una difícil cumbre, después de Madrid (1992), Salamanca (2005) y Cádiz (2012). La cita tiene lugar en un contexto de grave crisis del multilateralismo y disrupciones del orden internacional. Guerras comerciales y proteccionismo; crisis de la cooperación al desarrollo; proliferación de conflictos armados; o competición feroz entre el EEUU de Trump, China, Rusia, Europa y potencias emergentes. Todo ello nos obliga a una nueva reflexión acerca del sentido y del rol, presente y futuro, de Iberoamérica, y su oportunidad estratégica.
El Informe Iberoamérica 2026 aspira a redefinir el margen del espacio Iberoamericano -- donde confluyen comunidad, sistema, conferencia, cumbre -- para construir consensos en asuntos clave: digital, verde, o social. Incluso para avanzar en nuevas agendas de cooperación: migraciones y diásporas, fondos para desastres naturales, o políticas de cuidados.
El presente informe ofrece pues análisis y propuestas sobre estos asuntos, con un foco particular en los retos para España en tanto país anfitrión de la cumbre.